Beneficios:
Aporta las condiciones necesarias para las plantas con requerimientos de suelos ácidos.
Favorece la aireación y respiración de las raíces, evitando la compactación del medio.
Aumenta la capacidad de retención hídrica manteniendo por más tiempo la humedad en el suelo y la retención de nutrientes.
Evita los cambios bruscos de temperatura en el suelo.